Sanae Takaichi: entre la nueva representación femenina y la continuidadconservadora en Japón Margarita DePol y Hans Razo
- Bárbara Matkovic
- 9 nov 2025
- 2 Min. de lectura
La elección de Sanae Takaichi como primera ministra de Japón el pasado 21 de octubre
constituye un hito histórico en un país donde la representación femenina en la política sigue siendo baja: las mujeres ocupan apenas un 10% de los escaños parlamentarios, y Japón se ubica en el puesto 118 de 148 en el índice global de igualdad de género del Foro Económico Mundial. Este hecho demuestra que una mujer sin antecedentes familiares en política puede alcanzar la cúspide del poder, pero al mismo tiempo preserva la continuidad conservadora del sistema político japonés.
A sus 64 años, Takaichi ha sido una figura central del Partido Liberal Democrático (PLD)
durante más de tres décadas. Desde su ingreso al parlamento en 1993, ha ocupado cargos ministeriales estratégicos como los de Comunicaciones, Seguridad Económica y
Revitalización Regional. Así consolidándose como una de las aliadas más cercanas del ex
primer ministro Shinzo Abe. Sus políticas reflejan la defensa de normas tradicionales de
género, restricciones migratorias y una visión de seguridad similar a la línea dura de Abe. Apodada la “Dama de Hierro de Japón”, Takaichi ha sido presentada como una figura fuerte y decidida, evocando la imagen de Margaret Thatcher, su modelo político declarado.
A su vez, es importante señalar que la elección de Takaichi parece ser una reacción de
legisladores del PLD ante la crisis que azota al partido internamente desde el escándalo
sobre los vínculos entre la Iglesia de la Unificación, Shinzo Abe, y varios políticos del
PLD. Sumado a ello, está el escándalo de corrupción ocurrido en el 2023 en torno a temas de financiamiento de campañas políticas, en el cuál la facción Abe fue la más afectada. Este daño en la legitimidad del partido hizo que recientemente, tanto en las elecciones en la cámara baja como en la cámara alta del poder legislativo, el PLD perdiera su mayoría parlamentaria. Además, el partido que creció más en las últimas elecciones fue el Sanseitō, el cual tiene una tendencia clara hacia la ultraderecha, lo cual explica en parte por qué varios legisladores del PLD decidieron elegir a Takaichi como nueva líder del partido. No obstante, la elección de Takaichi también refleja la crisis que hay actualmente en la sociedad japonesa a raíz de la subida de precios, las décadas perdidas tras la el desaceleramiento económico en los años 1990, y la baja tasa de natalidad que traerá grandes problemas para la siguiente generación.









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